21/08/2026
Aprovecho el post anterior compartiendo un poco de mi regreso a San Cristóbal, para hacer una publicación mucho más personal, en este caso hablar del “tío Domingo”, el Dr. Domingo Semidey, mi tataratío. Fue médico, primer director del Hospital Vargas de San Cristóbal y una figura importante de la medicina tachirense de su época.
Para mí siempre ha sido motivo de orgullo llevar el apellido Semidey, cuya historia en el Táchira comenzó con dos hermanos provenientes de Corcega que llegaron a estas tierras durante el siglo XIX. Con el paso de las generaciones, ese apellido terminó formando la historia de mi familia y, de alguna manera, de mi propia relación con la medicina.
Hay algo de la historia de Domingo con lo que inevitablemente me identifico: se formó como médico en Venezuela y luego salió del país para continuar su especialización, en su caso en Francia. Más de un siglo después, y salvando todas las distancias, mi camino también comenzó en Venezuela y continuó fuera de ella.
Del antiguo Hospital Vargas hoy prácticamente solo permanece la fachada de su capilla. De Domingo quedan su historia, algunos documentos, fotografías y el recuerdo que hemos tratado de conservar quienes vinimos después.
Comparto aquí algunos pasajes de su vida recogidos por J. J. Villamizar en el libro Los Semidey, porque creo que las historias familiares también merecen ser contadas y transmitidas.
No pretendo, ni mucho menos, poner mi recorrido a la altura del suyo. Más bien todo lo contrario: conocer de dónde venimos sirve para recordar que hubo otros antes que nosotros abriendo caminos.
Si algún día logro dejar una pequeña parte de la huella que él dejó en su tiempo, habrá valido la pena.
Un pequeño homenaje a Domingo y a quienes construyeron parte de nuestra historia antes de que nosotros llegáramos. 🇻🇪