04/10/2026
Muchas veces, el desborde al final del día no es por un hecho aislado, sino por el acumulado de la demanda física y sensorial que implica la crianza de un bebé: tomas, brazos, llantos, despertares y atención continua.
La paciencia no se acaba por falta de amor, sino por agotamiento físico y sensorial.
Para poder corregular el llanto o la intensidad de un bebé, mamá necesita primero estar regulada. Sin momentos de pausa, el sistema nervioso queda en hiperalerta constante y la capacidad de sostener se agota.
Por eso, tener un espacio propio también es una necesidad.
Un espacio donde poder hablar con otras madres de bebés, reírse, desahogarse sobre el cansancio y sentirse contenida puede funcionar como un verdadero respiro emocional.
El grupo de crianza ofrece un paréntesis en la semana para “vaciar el vaso”, validar lo dura que es esta etapa y volver al hogar con la batería emocional un poco más renovada.
✍️🏼Lic. Jimena Fernández
Coordinadora del Grupo de Crianza para Embarazadas y Mamás · Caballito
En Mamam creemos en la potencia de encontrarnos con otras mujeres que están atravesando momentos similares.
Tenemos grupos de crianza presenciales en diferentes zonas y también grupos virtuales.
Y si estás por Caballito, el grupo de Jimena te espera.
¿Querés conocer nuestros grupos? Escribinos y te contamos.