01/10/2026
Mi retiro espiritual en Badija, Croacia, y Medjugorje.
Caminé dejando que la calma me acompañara. Escribí, recé, contemplé.
Me di tiempo para sentir y dejar que apareciera aquello que necesitaba ser mirado.
Solté lo que pesaba.
Pedí guía para mi camino.
Confié.
En medio de tanta belleza, tanta quietud y tanto amor, sentí a María muy cerca: como Madre, como refugio y como esa presencia amorosa que me llevaba de la mano hacia Jesús y acercaba mi corazón a Dios.
Vuelvo con más paz, con más fe y con el corazón lleno.
Y si tuviera que poner en palabras lo vivido, serían:
Silencio.
Oración.
Ayuno.
Escritura.
Contemplación.
Presencia.
Gratitud.
Fe.
Ser peregrina es caminar con los pies y con el alma. Es dejarme transformar en cada paso y descubrir que algo sagrado también se abre dentro de mí.
Gracias 🙏🏼