Celeste González

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Celeste González ✨Transformo relaciones en conexiones reales
♥️ Especialista en terapia de parejas

22/10/2026
22/10/2026
A veces es más fácil señalar a la madre que exigirle responsabilidad al padre. Y así, el irresponsable termina siendo la...
18/10/2026

A veces es más fácil señalar a la madre que exigirle responsabilidad al padre. Y así, el irresponsable termina siendo la víctima y la mujer que cría, la culpable.

Hay tíos y abuelos que prefieren repetir que “esa mujer les llenó la cabeza” antes que reconocer que su hermano o su hijo fue un padre ausente. Que aportaba una cuota que ellos mismos sabían que era una miseria. Que nunca se preguntaba si alcanzaba para comer, vestirse, estudiar o ir al médico. Que tampoco estaba para llevarlos al colegio, acompañarlos cuando se enfermaban, ayudarlos con una tarea o escuchar lo que les pasaba.

Dejaron a la madre a cargo de todo: los gastos, las decisiones, los problemas, el cansancio y la responsabilidad diaria de sacar a sus hijos adelante. Y ahora se llenan la boca hablando de ella, como si también tuviera la obligación de construirles una buena imagen del padre que eligió no estar.

Qué cómodo es cuestionar a quien sostuvo la crianza y no pedirle explicaciones a quien se desentendió. Qué fácil es reclamar cariño en nombre de la familia sin revisar cuánto hicieron para construir ese vínculo.

Los hijos crecen, observan y sacan sus propias conclusiones. Recuerdan quién estuvo, quién preguntó, quién cumplió y quién siempre tenía una excusa. También tienen voz, memoria y derecho a expresar lo que sienten.

Antes de culpar a una madre porque sus hijos no quieren acercarse al padre, habría que tener la honestidad de preguntarse qué hizo ese padre para que hoy exista esa distancia. Porque el vínculo que no se cuidó durante años no se recupera culpando a la mujer que se quedó a cargo de todo.

FELIZ DÍA MAMIS FUERTES Y VALIENTES❤️
18/10/2026

FELIZ DÍA MAMIS FUERTES Y VALIENTES❤️

Es fácil condenar el maltrato hasta que quien lo ejerce es un amigo, un hermano o alguien que queremos. Ahí aparecen las...
18/10/2026

Es fácil condenar el maltrato hasta que quien lo ejerce es un amigo, un hermano o alguien que queremos. Ahí aparecen las excusas, las dudas y el «conmigo no es así». Este carrusel invita a revisar esas lealtades y a preguntarnos qué hacemos cuando el daño lo causa alguien cercano.

El único compromiso que existía era el de las mujeres con su silencio. Muchas parejas de antes duraban porque ellas sufr...
18/10/2026

El único compromiso que existía era el de las mujeres con su silencio. Muchas parejas de antes duraban porque ellas sufrían violencia económica, carecían de libertad y tenían miedo.

Hay cosas que parecen absurdas hasta que uno entiende lo que hay detrás.Un padre que, después de casi cuarenta años, nec...
17/10/2026

Hay cosas que parecen absurdas hasta que uno entiende lo que hay detrás.

Un padre que, después de casi cuarenta años, necesita pedirle a otra persona el CBU de su hija para mandarle plata por una fecha especial. Parece un detalle administrativo. Pero a veces ese detalle deja una pregunta incómoda: en todos estos años, nunca lo necesitó para ayudarla?

No todos los padres pueden comprar una vivienda ni sostener económicamente a sus hijos. Pero interesarse, preguntar cómo están y ofrecer lo que esté al alcance también es acompañar.

“Yo ya te crié”, dicen algunos. Como si criar fuera una deuda saldada. Como si la mayoría de edad marcara el momento de dejar de preguntarse si un hijo necesita respaldo.

Después sorprende que una transferencia sea rechazada. Pero hay gestos que llegan cargados de todo lo que faltó antes. Y quien los recibe no siempre encuentra un regalo: a veces encuentra el recuerdo de todas las veces que necesitó ayuda y tuvo que buscarla en otra parte.

Y aunque parezca increíble, a veces cortar un lazo te devuelve la vida. Después de tanto dolor, puede ser la decisión más sana: dejar de insistir, de explicar lo que te lastima, de sostener conversaciones que siempre terminan igual. Dejar de esperar algo que al otro nunca le nace.

La herida no desaparece de un día para el otro, pero deja de abrirse con cada nueva decepción. Con el tiempo, una parte tuya empieza a sanar. Te encontrás más tranquila, en otra sintonía, con energía para construir tu vida y salir adelante.

Porque esperar también agota. Y cuando dejás de vivir pendiente de lo que alguien podría darte, recuperás espacio para vos, para tus proyectos y para los vínculos donde el cuidado sí aparece.

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