31/07/2026
A veces no extrañamos a una persona. Extrañamos quiénes éramos cuando estábamos con ella.
Hay una idea que volvió muchas veces a mi cabeza después de escuchar tantas historias.
Cuando alguien nos dice:
"No puedo dejar de extrañarlo."
o
"Todavía la recuerdo todos los días."
No siempre está hablando únicamente de esa persona.
A veces está hablando de una versión de sí mismo que también quedó atrás.
La mujer que todavía creía que todo era posible.
El hombre que se sentía más liviano.
La ilusión de una etapa en la que la vida parecía tener otro ritmo.
Con el tiempo entendí que los duelos no siempre son por alguien.
Muchas veces son por nosotros mismos.
Por la persona que fuimos.
Por los proyectos que no sucedieron.
Por los planes que quedaron en el camino.
Y eso cambia mucho la forma de mirar el dolor.
Porque entonces dejamos de preguntarnos:
"¿Por qué no puedo olvidarlo?"
Y empezamos a preguntarnos:
"¿Qué parte de mí siento que perdí junto con esa historia?"
Esa pregunta no elimina la tristeza.
Pero muchas veces la vuelve más clara.
Y cuando entendemos qué estamos llorando de verdad, también empezamos a descubrir qué necesitamos recuperar.
No para volver al pasado.
Sino para construir una nueva versión de nosotros mismos.
Una que no reniegue de lo vivido, pero que tampoco quede atrapada allí.
🌿 La pregunta para hoy
¿Qué parte de vos sentís que te gustaría volver a encontrar?
Me gustaría leerte en los comentarios.
Y si sentís que todavía hay historias del pasado que siguen ocupando demasiado espacio en tu presente, la terapia puede ser un lugar donde empezar a mirarlas con otros ojos.
📩 Atención psicológica virtual para adolescentes y adultos.