14/06/2026
En una época en la que las tecnologías ofrecen imágenes ya hechas y respuestas instantáneas, la lectura compartida de cuentos invita a otra experiencia: la de escuchar, fantasear, preguntar y crear sentidos propios.
Desde el psicoanálisis, sabemos que la infancia se constituye también a partir de los relatos que la alojan. Los cuentos no solo entretienen; ofrecen palabras para nombrar emociones, conflictos, miedos y deseos. Allí donde la pantalla suele saturar con estímulos, el cuento abre un espacio para la simbolización y el juego psíquico.
¿Qué historias les estamos transmitiendo a las nuevas generaciones? ¿Qué lugar dejamos para la sorpresa, la curiosidad y la imaginación?