07/12/2022
Emilia vino a constelar para trabajar la relación con su mamá, Blanca. La palabra “abandono” era parte de la historia, porque Blanca se fue de la casa (a causa de una historia de amor) dejándola al cuidado de su padre. Después, Blanca volvió y hoy en día es una mamá y abuela muy presente, pero Emilia aún lleva un enojo y un dolor que no le permiten disfrutar del vínculo.
Blanca muestra el peso que carga por los juicios que recibió y siguen operando, cuando le pregunto qué siente le dice a su hija: vos no tenés ni idea de lo que pasó" Claro! Ya pasaron muchos años, y Emilia era pequeña, muchas de sus palabras e ideas, son las que absorbió del entorno.
Salir del lugar de víctima no es sencillo, porque estando en ese lugar, la responsabilidad de nuestro malestar la tiene el otrx y creemos encontrar cierta “seguridad“ en sentirnos mejores (“yo jamás abandonaría a mis hijxs”, dijo Emilia). Atrapadxs en esta lógica de buenos y malos, nos perdemos la posibilidad de encontrarnos.
No supe más de mi paciente hasta meses más tarde, cuando me llamó para contarme lo enojadísima que se fue de la constelación. "¿Cómo puede ser que la consteladora defienda a mi mamá?"
Hasta que un día algo “bajó”, se acomodó, se reveló... y la magia de los procesos con corazón sucedió. De repente se encontró mirando a su madre con otros ojos, y cuando la abrazó, Blanca le pidió perdón (así de contundentes son los abrazos sin reclamos, y posibilitan esos viajes en el tiempo para que se digan palabras guardadas hace años) a lo que Emilia respondió que la que tenía que disculparse era ella, por tantos juicios. Desde entonces, la relación se transformó por completo, porque ambas se quitaron un peso muy grande que no las dejaba fluir.
Con los días comprendió que yo no defendí a su mamá, ni a nadie.
Lxs consteladores, en todo caso, intentamos rescatar lo esencial y volver al presente para defender (o mejor dicho, elegir) la vida, al ubicarnos en un lugar en el que pueda fluir el amor.
Estoy convencida de que el amor siempre nos está esperando. Y tiene tanta paciencia!
Gracias por tu llamado!!!! Y por tu valiosísima honestidad, me hiciste reír y emocionar mucho
Los nombres se modificaron, obvio.