26/06/2026
La tolerancia a la incertidumbre es la capacidad de permanecer en contacto con aquello que todavía no sabemos, sin intentar resolverlo todo de manera urgente. No significa que no te importe, que seas indiferente o que “te dé lo mismo”.
Tiene que ver con el desafio de sostener la incomodidad de no tener garantías sin dejar que esa incomodidad gobierne tus decisiones.
Desde la ansiedad, la mente suele buscar control para sentirse segura: anticipa escenarios, revisa conversaciones, imagina finales posibles, intenta prevenir el dolor. Pero el problema es que cuanto más intentamos controlar lo incierto, más atrapados quedamos en la necesidad de confirmar, saber o anticipar.
Desarrollar tolerancia a la incertidumbre implica empezar, poco a poco, a practicar algo distinto:
✨ reconocer cuándo estás buscando certeza;
✨ preguntarte: “¿Estoy resolviendo algo real o intentando calmar mi ansiedad?”;
✨ permitirte no responder inmediatamente a todos los pensamientos;
✨ tomar decisiones posibles, y dar un paso a la vez;
✨ aceptar que no todo puede ser previsto, pero sí puedes descansar y centrarte en disfrutar lo que hoy tienes como seguro.
Guarda este post para volver a leerlo cuando tu mente quiera controlar todo.