27/08/2026
💡¿Y si parte de tu tensión cervical estuviera relacionada con la lengua?
La lengua no funciona de manera aislada. Sus músculos se conectan con la mandíbula, el hueso hioides y la base del cráneo, formando parte del sistema que coordina la respiración, la deglución y la postura cervical.
Su principal nervio motor es el hipogloso —XII par craneal—, que durante su recorrido acompaña fibras procedentes de C1. Estas fibras participan en el control del genihioideo, el tirohioideo y, mediante el asa cervical, de varios músculos anteriores del cuello.
Por eso, una alteración en la coordinación entre lengua, hioides y cervical puede asociarse con:
✔️ Tensión debajo de la mandíbula.
✔️ Sobrecarga cervical anterior.
✔️ Respiración oral.
✔️ Deglución alterada.
✔️ Bruxismo o rigidez mandibular.
Desde la osteopatía podemos integrar movimientos suaves de la lengua, la mandíbula, el hioides y la cervical para mejorar su coordinación neuromuscular.
Dinamizar este sistema no significa estirar directamente el nervio hipogloso: significa trabajar su entorno funcional y mejorar la tolerancia al movimiento.
Porque a veces el cuello está tenso, pero una parte de la compensación comienza dentro de la boca.
🧠Comprender la anatomía es comprender cómo se regula el cuerpo.