20/12/2025
Hoy se llevó a cabo nuestra primera Jornada de Prácticas de Equipo Psiembra. Los trabajos que hoy se presentaron dan cuenta de algo fundamental: ya no se trata sólo de aprender conceptos, sino de comenzar a pensar desde la clínica, con la clínica y a partir de la experiencia singular con los pacientes.
Ese pasaje, del saber recibido al saber en acto, es uno de los movimientos más complejos y más valiosos en la formación de un psicólogo clínico orientado desde el psicoanálisis.
Podríamos decir que la formación analítica se juega en una articulación viva entre teoría, práctica y análisis personal. Lo que hoy escuchamos es el efecto de esa articulación: preguntas que surgen del encuentro clínico, hipótesis que se construyen con cautela, y una posición ética que empieza a tomar forma. Es en espacios como esta jornada, donde la práctica se expone al lazo con otros.
Lo que vemos en los trabajos de los practicantes es un avance claro en la posición clínica: una mayor escucha del decir del paciente, un uso más preciso de los conceptos, y, sobre todo, una pregunta cada vez más afinada por la propia implicación como clínicos. Ese avance no es lineal ni homogéneo (y no debería serlo), porque la formación en psicoanálisis no produce copias, sino recorridos singulares.
Donald Winnicott decía que no existe tal cosa como un bebé sin su madre. Podríamos parafrasearlo y decir que no existe formación clínica sin un dispositivo que la sostenga. Psiembra aspira a ser justamente eso: un espacio donde la práctica pueda desplegarse con acompañamiento, con marco institucional y con una ética del cuidado tanto del paciente como del practicante.
Queremos agradecer especialmente a nuestros chiquillos por el compromiso, la seriedad y el deseo de trabajo que han demostrado a lo largo de este recorrido.