19/06/2026
Hubo un tiempo en que salía de cada sesión con más dudas de las que entraba...
No porque el caso fuera imposible. Sino porque no sabia como procesarlo.
Observaba todo, anotaba todo, y después no sabía qué hacer con todo eso. Lo que realmente mejoró mi practica fue que aprendí a ordenar lo que ya sabía.
La claridad en un caso viene de poder responder tres cosas de forma simple y directa.
1. Qué está pasando con este niño.
2. Por qué está pasando.
3. Y qué vas a hacer al respecto.
Si no puedes responder esas tres preguntas antes de una sesión, no es el momento de intervenir. Es el momento de observar más, preguntar más y organizar mejor la información que ya tienes. Eso incluye hablar con la familia.
Muchas veces la clave del caso no está en la sesión. Está en lo que pasa en casa a las 8 de la mañana cuando hay que desayunar y todos están apurados.El criterio clínico no es saber mucho. Es saber qué mirar. Y eso se construye con práctica, con supervisión y con alguien que te ayude a ver lo que todavía no ves.