04/08/2026
Te despiertas pensando. Analizas cada conversación. Anticipas lo que podría salir mal. Repites una y otra vez situaciones que ya pasaron, buscando una respuesta diferente.
Y mientras tanto, tu cuerpo se agota.
Pensar demasiado no siempre te prepara para el futuro. Muchas veces solo te aleja del presente.
No necesitas tener todas las respuestas para sentir paz. A veces, el siguiente paso no es pensar más, sino detenerte, respirar y permitirte vivir sin controlar todo.
Tu mente merece descansar tanto como tu cuerpo.