28/11/2020
Los seres humanos somos parte de la naturaleza🏞️, y desde siempre hemos estados conectados con ella, con lo vivo, con la tierra; sin embargo, a medida que ha entrado la 📡 en nuestras casas, en nuestros espacios y en nuestras vidas, hemos ido desconectándonos de ella, a través de pisos, muros, zapatos, computadores, y más recientemente a través de smartphones 🤳, los cuales se han convertido en una extensión de nuestro cuerpo.
Lejos de entrar en juicios de valor con relación a si está bien o mal, (teniendo en cuenta que estás leyéndonos a través de tú teléfono 😬), lo importante es que veamos que las radiaciones electromagnéticas generan cambios en nuestro cuerpo y en nuestra salud⚕️.
¿Te ha ocurrido que después de un largo día de estudio o trabajo frente al computador, te sientes agotadísimo, con un peso encima, con ojos cansados y sientes que no das más? Eso es señal de que estás sobrecargado☢️.
Recordemos que todo lo vivo, incluyéndonos, está compuesto por células, que a su vez están formadas por átomos, los cuales funcionan a través de impulsos eléctricos⚡. Por eso estar hiperconectados y en constante contacto con radiaciones electromagnéticas, contribuye a mediano y largo plazo a alteraciones en nuestros sistemas, manifestándose con trastornos del sueño, síndrome de fatiga crónica, empeorando problemas cardiovasculares y alterando nuestro sistema de defensas (debilitándolo o haciendo que reconozca como ajeno lo que es propio), entre otras muchas.
Con esta información lo queremos es generar consciencia de lo que puede generar en nuestra salud la hiperconectividad y que, además, es necesario tomar medidas para equilibrar nuestra polaridad, al buscar momentos de desconexión de lo tecnológico 📵 y reconectarnos con la naturaleza🌿, con la madre tierra 🌍.
¿Te gustaría saber más sobre este tema? ¿Qué fue lo que más llamó tu atención?
¡Te leemos! 👀
En el próximo Post hablaremos de la contaminación ambiental🏭.
consciente