10/07/2026
Hay personas que llegan a terapia pensando que existe una forma “correcta” de hacerlo.
Que no pueden llorar.
Que ya deberían haber superado ciertas cosas.
Que les da pena contar algunas decisiones.
O que, si no hicieron lo que habíamos hablado, van a recibir un regaño.
La realidad es que la terapia no funciona así.
No necesitas llegar con la vida resuelta ni con las palabras perfectas.
Si mientras leías pensaste: “Eso sería yo”, quizás este era el recordatorio que necesitabas.
Guarda este post y si quieres dar el siguiente paso, escribirme. 🤍