17/09/2026
La Ortopedia Regenerativa está evolucionando hacia una comprensión más profunda de la unidad osteocondral. Hoy sabemos que determinadas alteraciones del hueso subcondral y de la médula ósea pueden participar en la generación y perpetuación del dolor intraóseo y periarticular, así como en la progresión estructural de algunas enfermedades de la cadera y la rodilla.
Las estrategias biológicas dirigidas al hueso subcondral siempre han despertado especial interés en mi práctica. Una de mis opciones de primera mano, cuando la indicación clínica lo permite, es la aplicación intraósea de BMAC (Bone Marrow Aspirate Concentrate), obtenido habitualmente de la cresta ilíaca y procesado para concentrar una fracción biológica que contiene células progenitoras/estromales, plaquetas, factores de crecimiento y otros mediadores.
En pacientes cuidadosamente seleccionados, también considero determinadas combinaciones con productos derivados de células mesenquimales, incluidos exosomas alogenicos derivados del cordón umbilical, siempre dentro de la evidencia disponible, los criterios de seguridad y el marco regulatorio correspondiente.
¿Por qué lo dirijo al hueso subcondral?
Porque algunas enfermedades osteoarticulares presentan alteraciones importantes en este compartimento: edema de médula ósea, remodelación ósea anormal, microdaño y cambios de la arquitectura subcondral u osteonecrosis.
La resonancia magnética me permite caracterizar estas lesiones y, según cada caso, la evaluación la complemento con estudios radiográficos y pruebas de laboratorio.
Con la vía intraósea busco intervenir directamente sobre el compartimento patológico mediante una colocación precisa de la aguja. En mi práctica utilizo habitualmente fluoroscopia e intensificación de imagen para optimizar la precisión del procedimiento.
La literatura disponible muestra resultados clínicos alentadores con BMAC en determinados escenarios; sin embargo, aún no existe evidencia suficiente para demostrar una superioridad consistente frente al FC-PRP intraóseo. La evidencia específicamente relacionada con aplicaciones subcondrales continúa siendo limitada y heterogénea.
Soy el Dr. Pedro Antonio Sánchez Mesa, MD.