28/06/2021
DINERO PARA LOS PSICÓLOGOS
Por
Andrés Paz
Psicólogo Positivo
Un país azotado por la pandemia y tensionado por el caos sociopolítico, requiere con urgencia atención psicológica. YA!!. Es hora de ser plenamente conscientes de esto. Las consecuencias de no atender psicológicamente a la población pueden ser irremediables. Más suicidios, más depresión, más violencia y desolación.
Lo bueno es que Colombia cuenta con un amplio número de psicólogos que están listos para servirle a la sciedad en estos tiempos de crisis. Lo malo es que los políticos y economistas de este país no consideran necesaria esta inversión. Se hacen los de la vista gorda y miran para otro lado, menos hacia la Salud Mental y el Bienestar de la sociedad.
Los Psicólogos necesitamos dinero para llevar a cabo nuestra labor. Nosotros prestamos un servicio tan importante y crucial para la seguridad del país como las fuerzas militares. La seguridad psicológica y emocional que se puede lograr con psicoeducación, tiene un impacto directo sobre el orden público y la convivencia ciudadana.
De modo que si hay dinero para sostener un Ministerio de Defensa, también debe haber dinero para financiar el ministerio de los psicólogos. ¿Muy soñador?
Si esperamos a que algún día los políticos y economistas que manejan el Ministerio de Hacienda tomen conciencia de esto, como dice el dicho, nos vamos a quedar sentados esperando. No les importa.
¿Qué hacer entonces?
Empezar esta reflexión es un punto de partida. Lo que viene es tomar conciencia entre nosotros los psicólogos de la necesidad de unirnos para ser una fuerza política y ser Estado para construir políticas públicas de Salud Mental. Tenemos que hacernos cargo y no esperar a que los políticos profesionales escuchen nuestras quejas y reclamos. Ellos piensan solo en sus intereses personales y de partido, nosotros tenemos que pensar en nosotros como gremio al servicio del bienestar de la sociedad. Somos más útiles nosotros, aunque ganamos mucho menos.
El estamento oficial de la psicología aún está en pañales en lo que a incidencia política se refiere. Su máximo logro es aportar psicólogos voluntarios para atender una pandemia que ya ha cobrado la vida de más de cien mil colombianos. Es inimaginable el impacto emocional de esta ola de muerte, sin contar el dolor por las víctimas de la violencia social.
Lo que sí quiero imaginarme es un país en el que la Salud Mental sea prioridad, ese sería un profundo avance en la lucha contra la inequidad social. Si mentalmente estamos bien, todo lo demas fluirá, a pesar de los obstáculos y las adversidades que son permanentes compañeras de la vida.
Una idea para pensar.
Somos miles los psicólogos qué prestamos nuestros servicios de forma independiente, significa que no tenemos seguridad, depende de la habilidad de cada quien, y en este sector de profesionales hay mucho talento que puede servir en empresas estatales y comerciales. Instituciones educativas, cárceles, hospitales, comunidades barriales, y múltiples escenarios donde se requiere la intervención profesional de un psicólogo. Necesitamos una política que haga uso de esta mano obra, a la que se sumarian los miles de psicólogos que están desempleados, desesperados y frustrados por no poder ejercer y vivir dignamente de su profesión. Al punto incluso de tener que dedicarse a otros oficios para sobrevivir, una completa injusticia en un país que tanta psicología necesita.
De modo que si queremos dinero para los psicólogos, al poder personal que cada uno de nostros trabaja en si mismo, hay que sumarle el poder político que da la unión entre nosotros. Con estos poderes, lo económico será una lógica consecuencia.
En conclusión:
La sociedad colombiana necesita hoy más que nunca atención psicológica. El dinero está. El único obstáculo es el político que no considera rentable invertir en Salud Mental.
Para mi es indispensable si en verdad queremos una sociedad en paz.
¿Para ti?