31/05/2026
Ayer hubo constelación grupal
El campo, la energía y la resonancia tocaron los acordes perfectos y me permitieron experimentar varias constelaciones con una gatita llamada “Spotty”
Gracias a los participantes y al universo por recordarme que todos somos parte de uno.
Les dejo un poco de información acerca de estos fenómenos.
Dentro del enfoque de las constelaciones familiares, algunas corrientes relacionan la participación espontánea de los animales con el concepto de campo mórfico o campos morfogenéticos, una idea propuesta por Rupert Sheldrake.
Según esta perspectiva, existiría un campo de información que conecta patrones, memorias y comportamientos más allá de las personas individuales. Algunos consteladores consideran que los animales, al no estar tan condicionados por el pensamiento racional, podrían responder de forma más espontánea a los movimientos emocionales o energéticos presentes en un grupo.
Desde esa mirada simbólica, cuando una gata:
* Entra justo durante movimientos importantes.
* Se acerca a determinadas personas.
* Se coloca en lugares específicos del espacio de trabajo.
* Aparece repetidamente en varias constelaciones.
Podría interpretarse como una manifestación del propio campo, mostrando algo que busca ser visto, reconocido o integrado.
Muchos facilitadores relatan experiencias donde perros, gatos, aves o incluso mariposas parecen “participar” en momentos clave de una constelación. Para quienes trabajan desde esta visión, los animales actuarían como receptores sensibles del campo y responderían a él sin las barreras mentales que suelen tener los seres humanos.