11/03/2026
La paz no llega cuando desaparecen los problemas. En realidad, la paz comienza cuando la persona deja de huir de sí misma y aprende a mirarse con honestidad.
No siempre es un camino cómodo. Aparecen miedos, recuerdos y preguntas que durante mucho tiempo se evitaron. Pero en ese encuentro interior también nace algo nuevo: la capacidad de respirar, comprender y sostener la propia vida con mayor calma.
La paz no significa que todo esté resuelto. Significa que el corazón ha aprendido a permanecer firme incluso cuando la vida se mueve.