06/08/2026
Cuando la música se convierte en una forma de escapar de la realidad, la respuesta es sí.
La Biblia presenta la música como un medio para alabar a Dios, expresar gratitud y fortalecer la fe. Sin embargo, cuando una persona depende de ella para evitar el silencio, ocultar el dolor, controlar la ansiedad o huir de sus problemas, la música puede dejar de cumplir ese propósito y convertirse en una dependencia.
El problema no está en la música, sino en el lugar que ocupa en el corazón. Cuando cualquier cosa domina la vida de una persona y ocupa el lugar que solo Dios debe tener, puede transformarse en un vicio.
Por eso, la pregunta no es solamente qué música escucha una persona, sino por qué siente que la necesita.
La verdadera paz no proviene de una melodía, sino de la presencia de Dios.
"Todas las cosas me son lícitas, pero yo no me dejaré dominar por ninguna” 1 Corintios 6:12.
Participe en el Tratamiento para la Cura de los Vicios.
Domingo a las 15 h
📍Templo de los Milagros: Av. de las Américas 305, sector Kennedy norte.