23/05/2026
ME AHORRE MUCHO DINERO PORQUE DECIDI AMAMANTAR PERO NO FUE "GRATIS"
Lo pagué con dolor de espalda por horas y horas de estar cargando y acomodando.
Lo pagué con ardor y dolor en el pecho cuando apenas estábamos aprendiendo.
Lo pagué con cansancio. Con ese cansancio que no se quita durmiendo porque aun dormida sigues siendo mamá.
Lo pagué durmiendo mal, despertándome una y otra vez por las noches, viviendo con sueño acumulado.
Lo pagué con más hambre de lo normal, porque mi cuerpo seguía alimentando a alguien más.
Lo pagué sintiendo mi cuerpo diferente. Viendo cambios que nadie te cuenta. Viendo cómo unas partes crecían, otras cambiaban y otras ya no volvían a ser iguales.
Lo pagué con dolor de cabeza, con dolor en el cuerpo, con días donde sentía que no me alcanzaba la energía.
Lo pagué dejando cosas para después. A veces hasta dejándome a mí para después.
Y aun así, cada toma fue amor.
Solo me gustaría que dejáramos de decir que la lactancia es “gratis”. Porque la leche no se compra, pero el costo existe. Se paga con tiempo, con cuerpo, con sueño, con energía y con una mamá que sigue dando incluso cuando ya está agotada.
Si alguna vez sentiste que nadie veía todo lo que estabas entregando… este mensaje también es para ti. 🤍
¿Y tú qué pagaste?