17/11/2021
Dirigir talleres con .terapiagestalt me lleva a algo más grande de lo que yo podría conseguir por mi cuenta.
El cariño que ella despierta en mí, me ayuda a salir del exigente que lo quiere hacer todo perfecto, para entrar con corazón abierto a recibir a las personas que se mueven con nosotros y entregar lo mejor de mi desde una aceptación relajada, una actitud amorosa conmigo y con las demás.
Claudio Naranjo decía que al final lo que sana es la transmisión de una actitud. Da igual la técnica o la forma, sin una actitud amorosa, cualquier aprendizaje termina en el vacío de la mente y sus laberintos.
Y esto tan importante se me suele olvidar cuando comienza un taller y tiendo a rigidizarme en un pretencioso profesionalismo, que me da seguridad en la misma proporción que me aleja de la persona que tengo en frente. Me voy a la forma y pierdo el fondo.
Y en esto tan importante, Alba es una maestra. Ella no baila alrededor de las formas, las formas se le acoplan en su danza, donde lo importante es el vínculo con quién tiene en frente. Y así hace magia, de golpe todo el grupo está completamente enchufado, explorando con confianza el misterio de ser.
Y desde ese lugar tiene sus ocurrencias en las que confío plenamente, me dice: "ahora que pintan, ¿Vamos sirviendo la infusión y ponemos lo de picar?"
Pecado! Noooooo, hay que esperar a que terminen -grita por dentro mi cabeza-.
Pero confío en su propuesta y terminamos sirviendo infusiones mientras algunas siguen pintando.
Y de golpe me siento en casa, como si fuésemos una familia que dibuja en libertad y con el corazón abierto. Una experiencia sutil, que estoy seguro nos ayuda a todes a restaurar experiencias dolorosas vividas en casa.
Siento el amor en el aire y entonces comprendo que lo importante se ha conseguido.
Este 10, 11 y 12 de diciembre volveremos a este mágico lugar de la Garrotxa para volver a florecer con el instinto, la naturaleza y el cariño impredecible... Si quieres venir, escríbenos!