02/06/2026
Este artículo publicado en está dirigido a personas que sienten culpa por necesitar de lazos afectivos. Si no es tu caso, es genial. Si sí lo es, lee las siguientes líneas. Todo está bien siempre y cuando te autorices a necesitar y querer lo que neceistas y quieres. Si eres feliz con lo que tienes, genial. Si te falta algo, revisemos.
Igual que entendemos que a 40 grados sentimos calor porque es natural, deberíamos entender que necesitamos vínculos significativos porque también lo es. Existimos en relación con otros.
Necesitamos de otros. Sí, “necesitar” es la palabra.
El discurso imperante que tanto premia la hiperautonomía nos está haciendo polvo. Lo vemos constantemente en consulta. Necesitamos reconciliarnos con nuestra biología.
Vemos a diario a personas que se culpan por:
No saber disfrutar suficiente de su soledad.
Desear tener pareja.
Desear tener su propia familia.
No sentir ilusión por ser madre soltera sino desear la maternidad junto a otro adulto al que quieran y que les quiera.
Como si estos deseos fueran un síntoma de inseguridad, de estar roto, de sentirse mal con uno mismo.
Nada de eso tiene por qué ser cierto.
La salud mental no se mide por la no necesidad de todo ello. Se mide por poder ir a por lo que necesitas y escoger bien y bonito para ti.
Vivir acorazado y negando las necesidades propias pasa factura. Una vida marchita, a la que ves pasar, a la que le falta algo.
Lo tengo y tenemos claro en MIA,
Sandra