08/08/2026
En un atardecer de hace diez días, mientras paseaba con Pól.lux, te vi acurrucada cerca de mi casa. Digo “te vi” porque, a pesar de que pasaron muchas personas, nadie te vió, y ver una paloma inmóvil y vulnerable en el suelo, es un síntoma de que algo te pasaba. Quise ayudarte, pero es comprensible que me tuvieras miedo; la mayoría de los humanos os tienen asco y odio . De hecho, es mejor que desconfíes de nosotros, ya que muchos os siguen viendo como un estigma social, especialmente ahora que ya no servís por beneficio propio “y molestáis”. Así somos los humanos: siempre destruyendo y causando daño. No tenemos remedio...lo siento 😢
Regresé por ti con una pequeña caja y, en ese momento, fue relativamente fácil atraparte. Aunque no tenía experiencia, mi corazón me decía que debía ayudarte, así que también pedí ayuda para hacerlo lo mejor posible. Tras llevarte al veterinario y confirmar que no podías volar, mi veterinario de confianza me informó de que tenías el ala desprendida por un golpe. No puedo imaginar el dolor que debiste soportar al mismo tiempo que se te cortaba la libertad.
Día tras día, confiamos en tu recuperación después de que te cosieran el ala y te cuidamos cada día. Tras los diez días convaleciente, comenzaste a mostrar que deseabas luchar por tu libertad, y así te hemos acompañado hasta lograr lo más valioso: tu libertad en un mundo hostil, aunque ahora disfrutes de ella. 🕊️✨
No busco validación con este post, sino que espero inspirar a otras personas, a dejar los prejuicios a parte y poder llegar a mirar con una mirada limpia llena de empatía como tantos me han inspirado a mí, a ayudar a los animales que lo necesitan. No importa la especie, pero en este caso, las palomas también son seres sensibles y maravillosos.
Vuela alto, Colometa, ¡lo logramos!
Las alas son para volar; qué suerte tenéis. Muchos humanos os envidian por eso, y otros os admiramos hasta el infinito ♾️❤️
Sé feliz Colometa, te reconoceré con cada una de vosotras.
Emocionada y con AMOR, Rosa.