27/05/2026
Si se da una ausencia de respuesta a sus necesidades por parte de los progenitores, los niños/as y adolescentes pueden no sentirse escuchados/as ni vistos/as, sentirse vacíos/as y desnutridos/as emocionalmente.
Pueden crecer con la idea de que la imagen que proyectan a los demás es más importante que cómo se sienten, y que son valorados/as más por lo que hacen que por cómo son como personas.
A su vez, pueden tender a devaluar sus propios sentimientos y a anteponer los sentimientos de sus progenitores a los suyos; a agradar a los demás y a complacerles y a no expresar sus emociones para sentirse seguros/as en las relaciones y a salvo de ser castigados/as o abandonados/as.