27/05/2026
Poner límites no es egoísmo.
A veces nos cuesta decir “no” porque tenemos miedo a que la otra persona se enfade, se aleje o piense que somos malas personas.
Pero decir siempre que sí, cuando por dentro necesitamos parar, también tiene consecuencias.
Puede aparecer cansancio.
Puede aparecer culpa.
Puede aparecer resentimiento.
Puede aparecer la sensación de estar cuidando mucho a los demás y muy poco de nosotras mismas.
Poner límites no significa querer menos.
Significa cuidarte también a ti.
Tus necesidades importan.
Tu descanso importa.
Tu bienestar importa.
Y aunque al principio pueda dar miedo, aprender a poner límites es una parte importante del autocuidado y de las relaciones sanas.
Tienes derecho a decir “no” sin sentirte culpable.