Algunos de estos procesos son positivos en tanto que favorecen competencias fundamentales tales como la comunicación, la calma mental, la asertividad, la compasión o la profunda comprensión de lo que aquí y ahora está sucediendo. Otros procesos son negativos y destructivos en la medida en que obstaculizan el pleno desarrollo de las aptitudes anteriores y nos separan de una vida plena y auténtica.
Para esta profunda Psicología uno de los principales inconvenientes de las emociones negativas es su carácter cíclico, reincidente y retroalimentativo. La razón de ello es que estas emociones no desaparecen de nuestra psyche hasta después de mucho tiempo de dedicada práctica meditativa. Por esta razón ha creado todo un sistema de herramientas para gestionar estas arraigadas tendencias negativas, así como para potenciar y afianzar los aspectos más positivos y lúcidos de nuestra mente. En nuestro Programa exploraremos minuciosamente cada una de estas herramientas así como el elemento central que vertebra todas estas prácticas, a saber, la meditación de la atención plena (Mindfulness).