04/08/2026
Vivimos rodeados de ruido.
Notificaciones, conversaciones, prisas, pensamientos que no dejan de aparecer.
Por eso, en yoga, el silencio tiene un lugar especial.
No es un vacío que haya que llenar. Es un espacio donde podemos escucharnos con más claridad.
Entre una postura y otra.
Entre una inhalación y una exhalación.
En esos instantes de quietud descubrimos que no siempre necesitamos hacer más. A veces, basta con estar.
El silencio también enseña. También acompaña. También transforma.
Quizá hoy puedas regalarte unos minutos sin ruido.
Solo tú, tu respiración y el momento presente.