05/08/2026
«Ya empiezo en septiembre».
Lo escucho cada verano en consulta. Y casi siempre viene con los mismos argumentos: que hay más planes sociales, más cenas fuera, menos rutina. Que ahora es imposible.
Lo entiendo. Pero es que los otros nueve meses escucho justo la excusa contraria: que no hay tiempo. No tengo tiempo de cocinar. No tengo tiempo de entrenar. No tengo tiempo de dormir bien.
En verano, por una vez, sí que lo tenemos.
Y ahí está la vuelta. El verano no es el mes en el que no se puede: es el único en el que puedes entrenar sin ir con prisa, cocinar ese plato que siempre dejas para otro día y dormir lo que te pida el cuerpo.
No para llegar a nada en septiembre. Simplemente porque, por fin, tenemos margen para hacerlo bien.
Aprovecha el verano para volver a ser un poco más humano.
¿Qué es lo que sí estás haciendo tú este verano?