11/06/2026
Pintar y practicar yoga nacen para mí del mismo lugar: la atención.
En el yoga habito la respiración, el equilibrio y la presencia. En la pintura exploro esos mismos estados a través de la materia, el color y el gesto. Tránsito surge de ese encuentro entre movimiento y quietud, entre lo que se transforma y lo que permanece.
Cada capa de la obra es como una respiración: aparece, se expande, se desvanece y deja una huella. Los contrastes, las texturas y los vacíos hablan de los espacios intermedios que todos atravesamos, esos territorios donde ocurre el verdadero cambio.
Este cuadro es una invitación a detenerse, observar y reconocer que el camino también es parte de la llegada.