05/06/2026
No recuerdo cuándo conocí el yoga.
Porque no hubo un momento en el que llegara a mi vida.
Siempre estuvo ahí.
Nací en una familia donde se hablaba de conciencia, emociones, espiritualidad y crecimiento personal como quien habla del tiempo.
Mientras otros niños pasaban los fines de semana en el parque, yo crecía entre cursos, personas buscando respuestas, ceremonias, cantos y montañas.
Mi nombre viene de India.
Y ya viajé once veces allí…
A los 16 años mi madre me apuntó junto a ella y a mi hermano en una formación de yoga, pero la verdad es que llevaba toda la vida ya dentro de esa salsa…
Hoy dirijo el mismo espacio donde crecí
Y cada vez que abro la puerta del centro siento algo difícil de explicar.
La sensación de estar cuidando la semilla que mi madre y mi padre plantaron, y hasta mi abuelo indirectamente.
No enseño yoga porque esté de moda.
No enseño yoga porque me transformara un día concreto.
Enseño yoga porque forma parte de mi historia.
Porque está tejido en mis recuerdos.
Porque es mi manera de entender la vida.
Y porque después de tantos años sigo sintiendo que queda muchísimo por aprender.
¿Y tú? ¿Cómo llegó el yoga a tu vida?