02/09/2026
Tener los pies fríos o pálidos en pleno verano no siempre es una simple cuestión de temperatura. 🦶
Cuando esa sensación es persistente, afecta más a un lado o aparece junto a dolor, hormigueo o dificultad para caminar, puede indicar que la sangre no está llegando correctamente a las extremidades.
No conviene acostumbrarse a esos cambios ni esperar a que empeoren.
Una valoración vascular a tiempo puede ayudar a detectar el origen y actuar con mayor precisión.
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