06/09/2026
¿Por qué el lipedema se expresa principalmente en las piernas?
🔶Aunque las hormonas y las señales metabólicas circulan por todo el organismo, el tejido adiposo no es igual en todas las regiones. Cada depósito funciona como un microambiente especializado, con diferencias en su origen celular, células progenitoras, vascularización, sistema linfático, matriz extracelular, respuesta inmunitaria y sensibilidad hormonal.
🔶La nueva revisión de Reid y colaboradores propone que los depósitos gluteofemorales y de las extremidades inferiores podrían presentar una vulnerabilidad biológica propia. Esto significa que, ante una misma señal sistémica —por ejemplo, durante la pubertad, el embarazo o la menopausia—, el tejido de las piernas podría responder de forma diferente al tejido abdominal.
🔶En las zonas afectadas se han observado hipertrofia de los adipocitos, células estromales proliferativas, alteraciones vasculares y linfáticas, infiltración de macrófagos y remodelación de la matriz extracelular. Estos procesos podrían retroalimentarse y favorecer la expansión, el edema y la fibrosis del tejido.
🔶Esta hipótesis ayuda a comprender por qué:
• unas regiones se afectan y otras permanecen relativamente preservadas;
• el tejido con lipedema responde de forma diferente al adelgazamiento;
• la evolución no es igual en todas las pacientes;
• el lipedema no puede interpretarse como una variante de la obesidad.
🔶La transcriptómica unicelular y espacial permitirá estudiar qué células participan, qué genes activan y dónde se localizan dentro del tejido. Pero será imprescindible comparar las mismas regiones anatómicas: pierna con pierna y abdomen con abdomen.
🔶Todavía no existe una célula causal, un biomarcador diagnóstico ni un tratamiento molecular específico. Es un modelo prometedor, pero continúa en investigación.
🔶El mensaje principal es claro: el lipedema no es simplemente «grasa en las piernas». Su distribución puede ser la expresión visible de una alteración regional del ecosistema adiposo.
Reid I, et al. Front Cell Dev Biol. 2026;14:1809914.