Terapia Reiki:
El reiki es un sistema de sanación, autosanación y reequilibrado bioenergético mediante la transmisión de la energía universal curativa a través de la imposición de manos y otro tipo de técnicas. Cuando nuestro organismo está desequilibrado vibra a una frecuencia inarmónica y anómala que impide el desarrollo normal de las funciones celulares y el funcionamiento óptimo de nuestros s
istemas, que pueden retornar a su mejor estado con un tratamiento reiki aportador energético con la intensidad y frecuencia necesarias, suministrándonos el impulso imprescindible para restablecer el equilibro y con él, la curación. La energía reiki armoniza y reequilibra el flujo energético en nuestros cuerpos físicos y sutiles, actuando simultáneamente en el nivel físico, mental, emocional y espiritual del ser humano. Resulta eficaz en multitud de molestias y trastornos tanto físicos y emocionales, ayudando en la mejora de la ansiedad y el estrés (al ser una gran técnica de relajación), el insomnio, la artritis, las jaquecas, los problemas gástricos, etc. Reduce los efectos secundarios de todo tipo de tratamientos. Los beneficios más destacados son los siguientes:
- Sube las defensas del sistema inmunológico lo que favorece la autocuración
- Fortalece la mente, el cuerpo y el espíritu
- Equilibra y eleva la frecuencia vibratoria del cuerpo y la mente
- Relaja profundamente
- Libera bloqueos
- Purifica toxinas
- Equilibra los chakras y los órganos internos
- Restablece la armonía
- Aporta beneficios mentales
- Ayuda a modificar actitudes y comportamientos
- Desarrolla el potencial humano
- Eleva la autoconfianza-autoestima
- Combate el estrés, la ansiedad y la depresión
- Aporta calma y serenidad
Terapia Regresiva:
La terapia regresiva es un método terapéutico para el tratamiento psicoemocional del ser humano y su crecimiento personal. Permite profundizar en los trasfondos de la mente con una actitud abierta, para afrontar y resolver las problemáticas emocionales desde sus raíces más profundas. A estas vivencias generadas por medio de este método se les denomina “regresiones”, porque propician regresar a las primeras fases del desarrollo cerebral (vida intrauterina, nacimiento e infancia) y en otros casos a conflictos aún no resueltos generados en otros campos de la conciencia. Dentro de esta técnica, el proceso de la terapia funciona como una “máquina del tiempo”, llevándonos a localizar, revivir y reconstruir aquellas experiencias críticas de nuestra historia, donde nuestras emociones se quedaron bloqueadas, cambiando de esta manera, los viejos patrones dañinos, por vivencias y aprendizajes saludables. Está indicada para las personas que se encuentran bloqueadas en la vida por algunas emociones o patrones de pensamiento o conductas insanas, las cuales no les permiten disfrutar y aprovechar las cosas positivas de su vida actual, llevar buenas relaciones, desarrollarse en el ámbito personal o profesional, o incluso, que les han generado enfermedades físicas de origen emocional (psicosomáticas). Este método utiliza una relajación o trance hipnótico leve, guiado por un Terapeuta especializado en Terapia Regresiva Reconstructiva, para conseguir un estado de ondas cerebrales Theta, que favorece la libre asociación del inconsciente y un alto grado de emotividad. De esta forma, la persona puede:
- recapitular su pasado, reviviendo los orígenes de los episodios traumáticos no resueltos que han generado los desequilibrios internos actuales
- favorecer la solución de problemas actuales mediante el fluir de las emociones retenidas
- la comprensión, aceptación y reconstrucción de las emociones retenidas
La Terapia regresiva reconstructiva al aplicarse dentro de un contexto de una relación de ayuda se enfoca y se orienta a soluciones. Es una terapia breve transpersonal que se ocupa del individuo en su totalidad. Terapia sacro – craneal:
La Terapia Sacro-Craneal es un suave y profundo trabajo corporal que restablece el equilibrio psicosomático y potencia el poder de autocuración de nuestro cuerpo. No es una técnica de masaje, sino un trabajo corporal y emocional que accede a través de las manos del terapeuta al sistema sacro- craneal, que está en íntima relación con los sistemas nervioso, musculoesquelético, vascular, endocrino y respiratorio. Durante la sesión el cliente siente el contacto ligero de las manos del terapeuta entrenado en escuchar los movimientos sutiles del cuerpo, sus ritmos, pulsaciones y patrones de congestión y resistencia. Esta escucha proporciona información importante sobre el funcionamiento de la persona en su totalidad. Mediante la palpación no intrusiva podemos acceder al ritmo Sacro-craneal y detectar los parámetros de movilidad y vitalidad de la mecánica corporal. Este mecanismo está representado anatómicamente por: los huesos del cráneo que se articulan entre sí, el sacro, las vértebras, el líquido cefalorraquídeo, la duramadre (meninge que envuelve el sistema nervioso) y las fascias o tejido conectivo que trasmite el movimiento de fluidos por todo el cuerpo, circulación de líquidos detectando dónde se encuentran las lesiones funcionales. Esta escucha proporciona información importante sobre el funcionamiento de la persona en su totalidad.
¿A quién puede beneficiar? La terapia craneosacral es tan suave y segura que es apropiada para personas de todas las edades, desde ancianos hasta niños y bebés, así como durante el embarazo y posparto, después de una operación, un accidente o en condiciones de fragilidad. Algunas patologías en que más comúnmente se aplica la terapia son:
Dolores de cabeza, migrañas
Dolores y problemas de espalda y de aparato locomotor
Insomnio, estrés, ansiedad, cansancio crónico
Mareos, pitidos oídos, sinusitis y neuralgias faciales
Tics nerviosos
Secuelas de accidentes
Problemas emocionales
Traumas infantiles, niños hiperactivos
Mejora calidad de vida en casos de parálisis cerebral y autismo
Alteraciones psicomotrices
Problemas osteo-articulares
Dolores de espalda
Terapia de pareja:
Muchas parejas o relaciones pasan por momentos difíciles que pueden acabar rompiendo la relación de pareja. Los motivos que llevan a una pareja al conflicto son muy diversos y complejos. En ocasiones existe un claro detonante, como una infidelidad o celos, y en otras se trata de un deterioro en la relación que no consiguen entender los propios miembros de la pareja. La terapia marital es lo mejor que las parejas con problemas en la relación pueden hacer para salvar su relación. Un experto en terapia de pareja ofrece apoyo e interviene para explicar las causas que han llevado a la pareja o a la persona a la situación actual, detecta los patrones destructivos que se han establecido dentro de la pareja y propone pautas, ejercicios y negociaciones para llegar a una solución de los problemas estable y romper las barreras que bloquean la relación. También se puede dar situaciones de haber tomado la decisión de separarse. Con este tipo de decisiones suelen haber varias cuestiones que les preocupen y sobre las que se debe actuar de la mejor forma para evitar conflictos mayores. La terapia les ayudará a llegar a un acuerdo con estas decisiones y evitar enfrentamientos. Tipos de tratamientos:
- Superación de crisis de pareja
- Reforzamiento de la relación
- Evitación de la separación
- Ayuda en la separación
- Celos
- Infidelidad
- Problemas de comunicación
- Problemas de convivencia
- Rutina y monotonía
- etc. Terapia sexual:
La terapia sexual consiste en un conjunto de técnicas y estrategias psicoterapéuticas que tienen como objetivo resolver los distintos tipos de problemas sexuales que afectan a las personas o a las parejas. Generalmente, los trastornos sexuales se caracterizan por una alteración de los procesos propios del ciclo de la respuesta sexual, o por el dolor asociado a la realización del acto sexual. Los más habituales son los conocidos con el nombre de disfunciones sexuales, y afectan a un mínimo de 4 de cada 10 parejas a lo largo de su vida en común. Disfunciones sexuales:
- ey*******ón precoz
- dificultad para conseguir o mantener una erección (antes conocida como impotencia)
- la falta de deseo sexual (en hombres y en mujeres)
- fobia sexual y/o aversión al s**o
- dificultades para conseguir el orgasmo
- vaginismo
- dispareunia
- adicción al s**o
- etc.