05/06/2026
Este año cumplo 59.
Lo que significa, si las matemáticas no me fallan, que el año que viene cumplo 60 🤣.
😎 Yo nunca sentí que la tecnología no era lo mío. Llevo décadas en esto y me siento cómodo. Lo que sí percibo, claramente, es que el mercado tiene un sesgo: cuando ven la edad, asumen que vas rezagado.
✌🏻 Es un prejuicio. Y creo que está bastante equivocado.
Especialmente ahora.
Desde que trabajo con IA como parte real de mi operación diaria, noto algo que no es obvio al principio: los mejores resultados no los da quien más horas de estudio y entrenamiento tiene encima. Los da quien sabe cuándo no fiarse del resultado.
📖 Eso no se aprende en un tutorial.
Se aprende habiendo visto proyectos tecnológicos "seguros" convertirse en nada. Habiendo apostado por herramientas que dos años después nadie usaba. Habiendo aprendido, a las malas, que el entusiasmo colectivo no es garantía de nada.
✍🏻 Y ese mismo criterio es el que aplico cuando ayudo a emprendedores a construir su operación digital. No elijo herramientas que están de moda. Las elijo por cómo se usan en el día a día, por lo bien que se integran entre sí y por si mi cliente va a poder manejarlas solo dentro de seis meses.
Eso también viene de los años.
Los más jóvenes adoptan sin miedo, sin el peso de cómo se hacía antes. Eso vale mucho.
☝🏻 Pero hay algo que la tecnología y la IA, sobre todo, amplifica y que no se entrena rápido: el criterio para saber cuándo el resultado es coherente y valioso, cuándo está sesgado y cuándo te está llevando por el camino fácil en lugar del que realmente te representa.
La experiencia no te hace más lento. Te hace más difícil de engañar.
Y en esta era, eso vale bastante.
En qué momento te diste cuenta de que tus años de experiencia son un activo, no un lastre?