06/05/2025
Parte 2
"Mi madre, impulsada por el amor y la ilusión, apostó todo a esa relación.
Pero el tiempo, silencioso e implacable, fue apagando el brillo de sus ojos.
Las diferencias de edad, las heridas que mi padre arrastraba y un entorno lleno de carencias invisibles comenzaron a pesar como cadenas en su espíritu.
Cuando llegué a su vida, fui luz... y también un desafío.
Ella, tan joven y con sueños apenas nacidos, me sostuvo como pudo: entre trabajos interminables, lágrimas que escondía y silencios que pesaban más que cualquier palabra.
Muy pronto entendí algo que muchas personas tardan años en comprender:
la vida no siempre es justa, pero incluso en las noches más oscuras, una chispa interna —pequeña, obstinada— se niega a extinguirse."