23/06/2026
Si estamos de acuerdo en que el posparto para una mujer es una montaña rusa, muchas veces la pareja pasa a ser el último vagón.
Cuando nace un bebé, también nace una nueva pareja. Y con ella llega la tarea de redescubrirse en este nuevo rol, renegociar espacios, rutinas y expectativas.
De repente, los ojos están puestos en ese pequeño ser que depende de ustedes para todo.
Y aunque eso puede ser profundamente hermoso, también puede hacer que ambos se sientan poco vistos.
Muchas madres sienten que no pueden sostener una sola demanda más. Después de horas o meses atendiendo necesidades ajenas, la pareja queda relegada al último peldaño. Y al mismo tiempo, paradójicamente, se la echa muchísimo de menos.
Muchos padres también atraviesan su propio proceso. A veces sienten que quedaron fuera de una diada muy intensa entre madre y bebé. O buscan, sin darse cuenta, sentirse nuevamente importantes dentro de una dinámica que cambió por completo.
Para nosotros fue un gran sacudón.
Hubo momentos de cansancio, de adaptación y de desencuentros. Momentos en los que sentíamos que apenas llegábamos al final del día.
Pero hoy, más asentados en nuestro rol como padres, no puedo estar más orgullosa del equipo que formamos.
Al nacer una nueva pareja, nacen nuevas adaptaciones. Quizás durante un tiempo se duerma en habitaciones separadas. Quizás no haya tanta intimidad. Quizás las conversaciones giren siempre alrededor del bebé.
Es esperable y sobre todo, no es para siempre.
Con intención, paciencia y pequeños gestos cotidianos, la pareja suele volver a encontrarse.
No igual que antes, sino de una forma nueva.
¿Qué fue lo que más cambió en tu relación después de tener hijos?
Foto .fotografia (con filtro negro para que pueda leerse el texto y un blur para proteger la privacidad del Amareno 💞)