25/10/2026
A veces, nuestra parte más crítica no está ahí para hacernos daño, sino para protegernos.
La exigencia, el perfeccionismo, la necesidad de control o el miedo a equivocarnos pueden haber sido estrategias que aprendimos en algún momento para sentirnos más seguros.
Por eso, además de preguntarnos «¿por qué soy tan crítico conmigo?», puede ser interesante preguntarnos:
💭 ¿Cuándo apareció esta parte?
💭 ¿Qué estaba intentando proteger?
💭 ¿Qué necesitaba en aquel momento?
Comprenderla no significa justificarla ni dejar que nos gobierne. Significa empezar a relacionarnos con ella de una forma diferente.
¿Te has parado alguna vez a pensar qué intenta proteger tu parte crítica?