04/08/2026
“Mi hijo no come nada desde que empezó el verano.”
Es una de las consultas más frecuentes durante estos meses. Y aunque en el vídeo veáis a Bosco disfrutando de la comida, él también tiene días en los que apenas prueba bocado. Porque el apetito no es igual todos los días, ni en verano ni durante el resto del año.
☀️ Cuando hace calor, el organismo necesita menos energía para mantener la temperatura corporal. Además, cambian las rutinas, pasan más tiempo jugando, durmiendo a distintas horas, y las comidas dejan de ser tan estructuradas como durante el curso.
¿Qué suele ayudar?
🥗 No llenes demasiado el plato. Una ración pequeña suele resultar más apetecible. Si se queda con hambre, siempre habrá tiempo de repetir.
🍉 Apuesta por comidas frescas y sencillas. Frutas de temporada, gazpachos, verduras, yogur natural, tortilla, pescado o pollo son opciones que suelen aceptar mejor cuando aprieta el calor.
⏰ Sé flexible con los horarios. Hay niños que desayunan muy bien pero comen poco al mediodía, o que recuperan el apetito en la cena cuando baja la temperatura.
💧 Mantén una buena hidratación, ofreciendo agua con frecuencia, pero evitando que beba grandes cantidades justo antes de sentarse a comer.
😊 No conviertas la comida en una batalla. Insistir, presionar o negociar cada bocado suele generar el efecto contrario. Nuestro trabajo es ofrecer alimentos saludables en un ambiente tranquilo; el suyo es decidir cuánto comer.
📅 Mira el conjunto de la semana, no una sola comida. Habrá días en los que coma muy poco y otros en los que compense de forma natural.
Y, sobre todo, no valores cómo come por una comida o por un día concreto. Fíjate en el conjunto de la semana, en cómo está de activo, si crece adecuadamente y si se encuentra bien.
Cada niño es diferente. Incluso el mismo niño puede comer fenomenal un día y muy poco al siguiente. Y eso, en la mayoría de los casos, también entra dentro de la normalidad.
💜¿En casa también hay días en los que parece que no tienen hambre para nada?