27/09/2026
Prefiero morirme antes que quedarme en una silla de ruedas…
Sí, yo mismo llegué a pensarlo en algún momento después del accidente…
Pero hoy puedo ver y disfrutar de todo lo que hago y vivo, que es todo lo que me hubiera perdido si me hubiese quedado con ese pensamiento.
Cuando aparece un problema, ya sea una discapacidad en nuestra vida, o cualquier otro problema, hay una serie de duelos que pasar porque hay cosas que, efectivamente, ya no podrán ser como antes.
Pero lo que nos espera en el camino, aparte de desafíos, algunos dolorosos, son grandes dosis de aprendizaje que nos permiten no solo afrontar la nueva situación con entereza, sino igual hasta contemplar el resto de áreas de nuestra vida con unos ojos más curiosos, empáticos y compasivos, dando valor a cosas que antes igual pasábamos por alto.
Y, quién sabe, también puede aguardarnos un giro vital que nunca antes nos habríamos planteado como forma de disfrutar.
En parte dependerá de lo que trabajemos para afrontar aquello con lo que nos hemos encontrado.
La vida cambia, pero no se acaba.