31/05/2026
Hoy, en el taller de Constelaciones Familiares, hemos podido sentir cómo la vida nos invita una y otra vez a estar presentes, en sintonía con la fuerza y el impulso vital de este momento.
Al reconciliar en nosotros a las víctimas y perpetradores de nuestro sistema familiar, soltamos cargas, fidelidades y conflictos que seguían pesando desde el pasado. Reconciliar no es borrar la realidad. Es mirarla, darle un lugar y permitir que la vida vuelva a fluir.
“La reconciliación presupone que la realidad no se puede borrar…”
Gracias a todos y cada uno de los asistentes por vuestra presencia, vuestra entrega y vuestra valentía. Gracias por dar este paso, que es también un profundo acto de amor hacia la reconciliación, hacia vosotros mismos, hacia vuestros sistemas familiares y hacia la vida.
💜 Hoy elegimos la alegría y la vida, tal como es.