20/05/2026
En los últimos años hemos empezado a hablar mucho más de salud mental, y eso es algo muy positivo.
Pero también ha hecho que algunas ideas se simplifiquen demasiado o se interpreten de una forma que no siempre ayuda.
Cuidarse emocionalmente no siempre es alejarse de todo lo que incomoda, ni evitar conversaciones difíciles, ni etiquetar rápidamente a las personas o las situaciones.
A veces el verdadero cuidado tiene más que ver con cómo nos relacionamos con lo que sentimos, con los demás y con los conflictos que inevitablemente aparecen en cualquier vínculo.
Porque no todo lo que resulta incómodo es dañino y no todo lo que duele es señal de que haya que huir.