30/05/2026
Hay padres que, desde el amor, intentan evitar a sus hijos cualquier frustración que ellos tuvieron que vivir.
Les dan todo lo que no recibieron.
Les allanan el camino.
Les resuelven problemas antes de que aparezcan.
Intentan protegerles de cualquier dificultad.
Y la intención suele ser preciosa.
Porque nace de heridas, carencias y deseos profundos de que sus hijos tengan una vida más fácil.
Pero a veces, sin darse cuenta, terminan privándoles de algo muy importante: la oportunidad de descubrir de lo que son capaces.
Porque la autoestima no se construye solo recibiendo ayuda.
También se construye enfrentando retos, equivocándose, aprendiendo y comprobando que uno puede superar dificultades por sí mismo.
Y no, acompañar no significa abandonar.
Los niños necesitan apoyo, guía y seguridad emocional.
Lo que no necesitan es crecer sintiendo que alguien siempre resolverá por ellos aquello que podrían aprender a resolver por sí mismos.
Hay una diferencia enorme entre sostener y sustituir.
Entre estar presente y hacer el camino completo por ellos.
Porque una de las mayores muestras de confianza que puedes darle a un hijo es transmitirle:
“Estoy aquí si me necesitas, pero también creo que eres capaz”.
Y muchas veces ese mensaje vale más que cualquier problema resuelto.
✨Si esto resuena contigo, en terapia podemos acompañarte. Escríbenos por DM o entra en www.aterapiaconmiriam.com