18/08/2026
✨ Cuidamos el rostro, pero muchas veces olvidamos el cuello y es una de las zonas donde los signos del envejecimiento pueden hacerse visibles antes de lo que esperamos.
La piel del cuello es delicada y, con el paso del tiempo, pierde colágeno, elasticidad e hidratación. A esto se suma la exposición solar acumulada, muchas veces sin la misma protección que aplicamos en el rostro, lo que puede favorecer arrugas, manchas y cambios en la textura de la piel.
También intervienen otros cambios propios de la edad. El platisma, el músculo superficial del cuello, puede hacerse más visible y formar bandas verticales, mientras que la piel pierde firmeza y aparecen líneas horizontales más marcadas.
Por eso, el cuello necesita una valoración específica. No todos los signos se tratan igual.
Según el caso, pueden plantearse tratamientos como **radiofrecuencia** para mejorar la firmeza, **mesoterapia** para trabajar la calidad e hidratación de la piel o **toxina botulínica** cuando existe una prominencia marcada de las bandas del platisma. La toxina botulínica tiene mejor evidencia para tratar estas bandas que para las líneas horizontales del cuello.
Y hay algo sencillo que sí merece formar parte de la rutina diaria: **llevar la fotoprotección también al cuello y al escote**.
✨ El rostro no termina en la mandíbula. El cuidado de la piel tampoco debería hacerlo.
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💬 Si notas arrugas, flacidez o cambios en la piel del cuello, puedes pedir tu valoración por mensaje directo.