16/06/2026
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🧠 ¿Qué es el síndrome de Munchausen?
El síndrome de Munchausen es un trastorno psicológico en el que una persona finge, exagera o provoca síntomas físicos o psicológicos en sí misma para asumir el papel de paciente y recibir atención, cuidado o preocupación de los demás.
A diferencia de la simulación, no existe una ganancia externa evidente (como dinero o evitar responsabilidades). La necesidad principal suele ser emocional: sentirse atendido, validado o cuidado.
🔍 Algunas señales pueden incluir:
• Relatos médicos inconsistentes o poco claros.
• Múltiples consultas con distintos profesionales.
• Síntomas que aparecen o empeoran sin una explicación médica clara.
• Amplios conocimientos sobre enfermedades y tratamientos.
👉🏻En mi práctica clínica privada, he visto casos más sutiles como transmitir una visión muy incapacitante, negativa o incluso enferma del hijo@, que “ha obligado” a ejercer una crianza muy sobreprotectora y sacrificante para ese progenitor. Piden intervención psicológica pero no son conscientes de que ellos son la causa del problema. La intervención tiene que ser muy cuidada, ya que, cualquier referencia a que su estilo de crianza no es o ha sido el más adecuado, puede ser recibido con hostilidad e incluso con la pérdida del paciente.
Es importante recordar que detrás de estas conductas suele haber un profundo sufrimiento psicológico que requiere comprensión, evaluación profesional y tratamiento especializado.
ISABEL PADILLA: LA MUJER QUE ASESINÓ A SUS DOS HIJOS Y A SU MARIDO EN LA UNIÓN(MURCIA)
La historia de Isabel Padilla es propia de un guión cinematográfico o de una novela de Agatha Christie, aunque en ambos casos bien se podría decir aquello de que "la realidad supera a la ficción". Estamos ante una asesina en serie, carente de cualquier escrúpulo, pero que pretende dar la imagen de una madre compungida por las tragedias familias, cuya abnegación parece estar fuera de toda duda.
Su primera "tragedia" llega en el año 1981. Fallece su hijo Pedrito, de tan solo 14 años. Tras llevar algún tiempo sintiéndose mal es ingresado en el hospital, aquejado de una severa hipoglucemia. Le extirpan el páncreas, pero el muchacho no mejora y acaba falleciendo. Isabel recibe el consuelo y el apoyo de su vecindario, quienes saben que su marido también se encuentra enfermo, aunque ella podría estar detrás de aquella patología todavía está lejos de saberse que la mujer es una asesina en serie.
Al igual que había ocurrido con su hijo mayor, su marido, también afectado de una severa hipoglucemia a causa de la supuesta diabetes hereditaria que sufren los Pérez Padilla. El cabeza de familia fallecerá poco tiempo después de haberle extirpado el páncreas. Desgraciadamente, las tragedias de aquella mujer aparentemente entregada a su familia en cuerpo y alma no terminarán con este nuevo deceso.
Tras la muerte de su hijo mayor y su esposo, le tocará el turno a la más pequeña de la familia, Susana, de tan solo 8 años, quien presenta un cuadro de vómitos, fiebre y debilidad extrema. Vuelve a merodear el fantasma de la terrible hipoglucemia que ya se ha llevado la vida de dos miembros de la familia. La niña corre la misma suerte que su padre y su hermano mayor y muere en mayo de 1991.
Quienes la conocen en la localidad murciana de La Unión lamentan profundamente las tragedias que abaten a aquella mujer que está dispuesta a poder con todo y con todos, a pesar de las adversidades que se le presentan en la vida. Además, ahora también enferma un cuarto miembro de la familia, con unos síntomas muy similares a los anteriores. La situación es francamente acongojante y la gente no duda en brindarle su apoyo. Sin embargo, comienzan a detectarse algunos signos raros en todas aquellas patologías que están resultando letales.
Cuando ingresa con los mismos síntomas otra de sus hijas, una endoncrinóloga del centro hospitalario de Cartagena detecta niveles de insulina en su sangre. Se pregunta cómo puede ser posible que eso ocurra cuando el equipo médico nunca se la había inyectado. De inmediato, se procede al registro de Isabel Padilla y le encuentran medicamentos para la diabetes en su bolso. Además, los médicos le prohíben el acceso a las instalaciones de la UCI mientras esté ingresada la pequeña, medida esta que terminará salvándole la vida. Se sorprenden también de los altos conocimientos de esta mujer en torno a esta enfermedad, a pesar de que es prácticamente una persona analfabeta funcional.
Al conocer los fallecimientos prematuros de tres personas de su familia, se procede a una revisión de los historiales clínicos de todos ellos. La investigación es contundente y concluye que ha sido Isabel quien ha provocado las otras tres muertes. El 11 de diciembre de 1991 es detenida. Se le acusa de tres asesinatos. Cuando los agentes la esposan ella, de forma contundente, concluye: ¡Son diabéticos!
En comisaría, la mujer sorprende a los inspectores de Policía con sus conocimientos de la diabetes y la insulina. Los dos hijos que todavía le quedaban, aunque se encuentran gravemente enfermos, consiguen salvar sus vidas. Mientras, Isabel, a base de mentiras, trata de defender lo indefendible.
Acusada de tres asesinatos consumados y otros dos en grado de tentativa con sobredosis de insulina, Isabel Padilla, la "abnegada madre y esposa de La Unión" fue condenada a 98 años de prisión. Un año después se diagnostica que sufre Síndrome de Münchausen, por lo que es ingresada en un psiquiátrico para cumplir su pena. Fallecerá en el año 2008 a consecuencia de un tumor cerebral. A su entierro no acudió nadie.
ISABEL PADILLA, EN EL MOMENTO DE SER DETENIDA.