08/06/2026
Hay gestos que parecen sencillos hasta que los vives en primera persona.
Después de la esquila en San Juan de Plan, llegó el momento de lavar la lana. Un proceso paciente, tranquilo y lleno de pequeños detalles que nos recuerda que detrás de cada fibra hay mucho más de lo que solemos imaginar.
Mientras el agua va haciendo su trabajo, aparecen también las preguntas, los aprendizajes y el respeto por todo lo que sucede antes de que una lana llegue a convertirse en hilo. Porque el recorrido empieza mucho antes de las agujas, los telares o los proyectos terminados.
Qué importante es seguir acercándonos al origen. Conocer a los animales, entender los procesos, valorar los tiempos y mantener vivo un conocimiento que ha acompañado a tantas generaciones.
La lana tiene memoria. Y parte de ella empieza aquí 🐑🧶✨