11/03/2026
El insomnio no siempre aparece solo por el cuerpo.
Muchas veces está relacionado con una mente que no consigue parar, con pensamientos que siguen activos incluso cuando el día ha terminado.
Preocupaciones, responsabilidades acumuladas o la sensación de tener que estar siempre alerta pueden mantener al sistema nervioso en tensión.
Cuando la mente no descansa, el cuerpo tampoco puede hacerlo.
Aprender a bajar el ritmo, soltar el control y crear espacios de calma emocional puede ayudar a que el descanso vuelva poco a poco.
Dormir no es solo cerrar los ojos.
También es permitir que la mente se relaje.