20/05/2026
Hace 43 años comenzó esta historia.
Uff… y qué historia.
Una historia intensa. Con mucho amor y mucho dolor. Con despedidas y encuentros. Con personas que llegaron para quedarse y otras que dejaron huellas incluso al irse. Con caídas, heridas, risas, aprendizajes y mil vidas dentro de una misma vida.
Y si algo puedo decir es que no he tenido demasiado tiempo para aburrirme jajaja.
Pero hay algo curioso que está pasando.
Cuanto más madura me hago, más me gusta envejecer. Si, me gusta envejecer.
Antes pensaba que crecer era acumular respuestas. Hoy siento que tiene más que ver con aprender a habitar preguntas y estar más presente donde ya estoy.
Hay una calma nueva. Una forma distinta de mirar la vida. Una sensación extraña y bonita de sentir que ya no necesito demostrar tanto y que puedo empezar simplemente a vivir.
Y quizá también tenga algo que ver con la muerte.
Porque cuanto más cerca he estado de ella, más ganas me han nacido de vivir. Más ganas de abrazar, de mirar a las estrellas, de reírme fuerte... de vivir también por aquellos que ya no pueden hacerlo.
Qué regalo tan inmenso y tan frágil es estar aquí.
Y siento que esta historia… lejos de terminar, empieza a coger un sentido diferente. 🤍
Porque el privilegio nunca fue cumplir años.
El privilegio era poder vivirlos.
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