27/06/2022
Hablo de esas conversaciones eternas contigo mismo. Esas que parecen tener el objetivo de saber qué o por qué pasa lo que pasa, que terminan como comenzaste: con más dudas. Esas conversaciones en las que te dices: debo ser capaz de darme respuestas pero las que te das, son como el inicio de otra hora de conversación contigo. Quizá soliloquios que mientras pasan, es como si estuviste en una realidad alterna porque ni te enteraste de a dónde manejabas, ni a qué sabía la comida, ni qué te dijo tu jef@, ni si te pusiste desodorante al bañarte (quizá lo más severo de todo eso jaja).
En fin, ya me cachaste. Si voltearas un seg hacia atrás, ¿podrías decir que entrar en ese limbo de preguntas sobre preguntas ha resuelto? ¿Sientes que estás logrando ver objetivamente lo que te pasa? ¿Dirías que la "autoterapia" te ha servido?
Ok. Voy a un punto importante. Somos capaces de resolver lo que nos pasa una buena parte de veces. Pero otras, unas cuantas, parecen desbordarnos y aunque tengamos respuestas, hay una "fuerza" que parece convencernos de no dar un paso.
Pues ¿qué dices?¿No será mejor que alguien que sabe de conducta pueda echarte una mano para salir del limbo y moverte a lo que realmente te importa?