20/06/2026
Hay personas que han ido varias veces a la sala de emergencias pensando que tienen un problema del corazón.
Otras creen que se están volviendo locas.
Algunas sienten que no pueden respirar.
Otras sienten mareos, temblores o una sensación constante de peligro.
Y lo más curioso es que muchas veces los estudios salen normales.
Entonces es allí donde comienza la frustración.
Porque el corazón está bien.
Los pulmones están bien.
Los exámenes están bien.
Pero la persona sigue sintiéndose mal.
Y ahí aparece una pregunta muy difícil:
“Si todo está bien, por qué me siento así?”
Durante mi formación como neurólogo comprendí que muchas personas pasan meses o incluso años buscando respuestas.
•Algunas dejan de salir a lugares que usualmente les eran atractivos .
•Otras dejan de dormir bien y no logran conciliar el sueño.
•Algunas comienzan a vivir con miedo, porque piensan que algo grave está ocurriendo.
Y muchas veces nadie les ha explicado qué está pasando.
La ansiedad no siempre se siente como preocupación.
Algunas veces se siente como falta de aire.
Como palpitaciones.
Como insomnio
Como miedo.
Como sensación de que algo malo está a punto de ocurrir.
Te vuelves una persona agobiada , donde el pánico se apodera de ti y no quieres salir a lugares públicos o incluso no tienes ni tranquilidad en tu propia casa.
Y muchas veces la tranquilidad comienza cuando finalmente entendemos por qué sucede.