15/08/2026
Tienes una hernia discal y sientes que ninguna posición te deja dormir tranquilo? La forma en la que te colocas durante la noche puede influir bastante en cómo amaneces al día siguiente.
Cuando existe dolor lumbar, ciática o irritación de una raíz nerviosa, el objetivo no es encontrar una supuesta postura “perfecta”, sino una posición que reduzca tus síntomas, te permita relajarte y mantenga la columna en una posición cómoda durante varias horas.
Si duermes de lado, prueba colocar una almohada entre las rodillas. Esto ayuda a evitar que la pierna superior caiga hacia delante y genere una rotación incómoda de la pelvis y la zona lumbar. La almohada de la cabeza también debe tener una altura suficiente para que el cuello quede relativamente alineado con el resto de la columna.
Si notas un espacio incómodo entre tu cintura y el colchón, algunas personas también se sienten mejor utilizando un pequeño soporte en esa zona. No es obligatorio: dependerá de tu anatomía, colchón y síntomas.
Si prefieres dormir boca arriba, colocar una almohada debajo de las rodillas puede resultar cómodo porque mantiene las piernas ligeramente flexionadas y puede disminuir la tensión percibida en la región lumbar. Una almohada demasiado alta debajo de la cabeza, por el contrario, puede dejar el cuello excesivamente flexionado.
Pero hay algo todavía más importante:
No existe una única postura correcta para todas las personas con hernia discal.
Una persona puede sentirse mejor de lado, otra boca arriba y otra necesitar modificar ligeramente la posición dependiendo de si sus síntomas empeoran con determinados movimientos. La posición recomendada es aquella en la que el dolor disminuye o permanece estable y puedes descansar adecuadamente.
Y recuerda: mejorar tu postura para dormir puede ayudarte a controlar los síntomas, pero no rehabilita por sí sola una hernia discal.
Una recuperación completa normalmente requiere mucho más que cuidar cómo duermes: movimiento progresivo, recuperación de la movilidad, fortalecimiento del torso, aumento gradual de la tolerancia a las cargas y regreso progresivo a las actividades que necesitas realizar.
También presta atención a tus síntomas. Si además del dolor aparece debilidad progresiva en una pierna, pérdida importante de sensibilidad, alteraciones nuevas para controlar la vejiga o el intestino, o adormecimiento en la zona genital/perineal, necesitas valoración médica urgente.
Dormir mejor puede ayudarte a sentirte mejor, pero durante el día también tienes que preparar tu cuerpo para volver a moverse, fortalecerse y tolerar carga.
Guarda esta publicación para probar estas posiciones esta noche y compártela con esa persona que da 20 vueltas en la cama intentando encontrar una postura cómoda.